
Del pesebre a la cruz
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December 11, 2025Los 5 ministerios – Efesios 4:11
TEMA: (El Nuevo Nacimiento: Su Mensaje, Su Significado, Necesidad, Su Fruto, y Su Método)
TEXTO BASE – Efecios 4:11-13
INTRODUCCION:
El equipo ministerial que el Señor Jesucristo dejó, está fundamentado en principios divinos. Él constituyo cinco ministerios, con cinco funciones diferentes, para que juntos trabajaran con fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
Los cinco ministerios fueron constituidos para capacitar a los santos, edificar el cuerpo de Cristo, alcanzar la unidad de la fe, y conocer al Hijo de Dios.
DEFINICIONES DE LOS MINISTERIOS
A. ¿Qué significa “Ministerio”?
La palabra ministerio viene de la raíz griega DIAKONÍA. Esta tiene varias traducciones.
· Servicio: como sirviente, ayuda, socorro, ministerio, ministración y distribución.
En su raíz hebrea hay varias traducciones:
· Trabajar en todo sentido, arar, cultivar, esclavo, honrar, labrador, labrar, ministrar, adorar, idóneo, etc
En otras palabras, el ministerio es la entrega total de un discípulo a la obra de Dios sin poner ninguna restricción. Es como el esclavo que lo dejaba libre, pero él se horadaba (Agujerear algo atravesándolo de un lado al otro) la oreja. Él esclavo se convertía en un esclavo por amor. Éxodo 21:6.
B. ¿Qué significa Apostol?
Derivación de la palabra griega apostolos, uno que es enviado. El término griego se utilizaba para referirse a un barco o a una flota de barcos. Más tarde designó una factura, un recibo o un pasaporte.
En las Escritura vemos la palabra apóstol principalmente como sustantivo (gr., apóstolos aparece 81 veces en el Nuevo Testamento, y normalmente se traduce como “apóstol”) y como verbo (gr., apostellō aparece 133 veces en el Nuevo Testamento, normalmente traducido como “enviar”).
La palabra apóstol significa “alguien que es enviado”.
En el nuevo testamento hay dos usos principales de la palabra apóstol.
La primera se refiere específicamente a los doce a quienes Jesús escogió a fin de entrenarlos para la tarea de llevar Su mensaje al mundo. Jesús los comisionó para esta tarea después de Su resurrección. Estos hombres habían estado con Jesús desde el comienzo de Su ministerio y fueron testigos de Su resurrección. Pablo era un apóstol en este sentido porque había visto al Cristo resucitado.
La segunda en términos generales, se refiere a otros individuos que son enviados para ser mensajeros.
C. ¿Qué significa Profeta?
Profecía – Recepción y declaración de una palabra de parte del Señor a través de una instancia directa del Espíritu Santo y el instrumento humano correspondiente.
Antiguo Testamento – Se utilizan tres términos clave para referirse al profeta. Ro’eh y hozeh se traducen “vidente”. El término más importante, navi’, se traduce generalmente “profeta”. Probablemente significaba “uno que es llamado a hablar”.
Los profetas también desempeñaron un papel en la conquista y en el establecimiento en la Tierra prometida. La profetisa Débora predijo victoria, pronunció juicio sobre Barac, y hasta identificó el momento adecuado para atacar (Jueces 4:4,6 – 7,14).
D. ¿Qué significa Evangelista?
RAIZ GRIEGA (Evangélion = Anunciar Buenas Nuevas) Evangelio: De donde se deriva la palabra evangelista.
Un evangelista es un cristiano que está dirigido y capacitado por el Espíritu Santo, para darse continuamente a la proclamación pública y/o personal del evangelio, con el fin de que la gente entregue su vida a Jesús.
Ejemplos bíblicos:
1. Del ministerio Evangelistico y sus Señales:
a. El evangelista Felipe Hechos 8:4-8,12-13
i. Liberaciones, sanidades, conversiones y Bautismos
b. Los evangelistas de Antioquía Hechos 11:20,21
i. Conversiones, el apoyo de Dios, gran número de conversos
c. Hechos 21:8-9 Felipe evangeliza a los de su casa
i. no solamente ganaba a los de afuera; a sus propias hijas ganó, produciendo en ellas un ministerio también.
2. La orden a la iglesia
La Biblia dice también que cada cristiano es un testigo, tenga o no el don de evangelista, por lo tanto, debe estar preparado para comunicar su fe con los necesitados de salvación para llevarlos a Cristo cuando se presente la oportunidad para ello:
a. Debemos ser evangelistas con poder del Espíritu Santo Hechos 1:8,
b. Debernos ser evangelistas en todo lugar y las naciones Mateo 28.19,20
E. ¿Qué significa Pastor?
RAÍZ GRIEGA (poimhnhv = poiménes) que significa PASTOR
Es la habilidad especial que Dios da para asumir la responsabilidad personal de un grupo de creyentes para su bienestar espiritual. El pastor es la persona responsable de:
i. Alimentar (Juan 10:9; 1 Corintios 3:2)
ii. Dirigir (Salmo 23:3b- Juan 10:3,4)
iii. Proteger (Salmo 23:4; Juan 10:11-15)
iv. Restaurar (Salmo 23:3a; Ezequiel 34:11-14)
El pastor tiene un ministerio local en Apocalipsis 2:1, 3:7, Vemos que en Éfeso había un pastor y en Filadelfia había otro, eran diferentes pastores en cada ciudad para pastorear cada iglesia
El pastor debe dar visión y dirección a las ovejas del Señor. El pastor tiene que dar cuenta de la congregación ante el señor, y la congregación debe ser fiel con su pastor (Hebreos 13:17).
F. ¿Qué significa Maestro?
En los Evangelios, el término griego didaskalos generalmente se traduce “maestro” (Mateo 8:19; 9:11). Otras referencias traducen de igual manera los términos kathegetes (Mateo 23:8,10), rabbi y rabboni (Mateo 26:25; Marcos 9:5; Juan 4:31). La palabra original que emplea Lucas y que se traduce como maestro es epistates (por ej. Lucas 5:5; 8:24,45; 9:33,49; 17:13).
Es la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para comunicar información, de tal manera que otros aprendan, Algunos enseñan por medio de la predicación, otros por medios didácticos, otros por medio de la música y otros con dramas. La enseñanza implica una ocupación regular y tiempo dedicado al estudio y a la preparación.
Ejemplos de maestros en el nuevo testamento:
1. Había maestros en la iglesia de Antioquía, Hechos 11:26
2. Pablo y Bernabé maestros de la Palabra del Señor, Hechos 15:35
3. Apolos maestro de la Palabra del Señor Hechos 18:24-25
El ministerio magisterial se debe enseñar a otros; 2 Timoteo 2:2, incluyendo a las mujeres para que sean maestras del bien. Ver Tito 2:3-5.
¿HAY APÓSTOLES HOY EN DIA?
A. ¡Qué el nuevo nacimiento es verdadero!
Hay tal cosa como el segundo nacimiento, es un nacimiento tan real sin embargo enteramente distinto del nacimiento natural, es un nacimiento nuevo, un nacimiento de arriba, un nacimiento espiritual. Dios y no el hombre, es el origen de esta regeneración.
B. Toda persona, afuera de Cristo, aún no salva, es vista por Dios como si fuese muerta (Efesios 2:1, 5) y necesitada de vida, 1 Juan 5:12.
- Que todo el mundo PUEDE y DEBE SER nacido de nuevo.
- Que toda una nueva vida es posible y es obtenible por todos.
- Que todos los que quieren, pueden empezar de nuevo su vida y que la vida no empieza hasta que Cristo entre el corazón de uno.
-
- No podemos pensar en el cristianismo como:
- Una lista de dogmas.
- Un sistema de ética.
- Grados de bondad.
- Un fundamentalismo militante.
- Una ortodoxia militante.
- Una teología trinitaria.
Mas bien, el cristianismo ¡es VIDA! El nacimiento nuevo significa nueva vida. Cristo dijo: “Yo he venido para que tengáis VIDA”, Juan 10:10.
III. ¿HAY APÓSTOLES HOY EN DIA?
En enero de 2021, Emanuel Ezilondo (Emanuel Elizondo (MDiv, DMin) es editor en jefe de Biblias Holman. Enseña teología en la UCLA), publicó lo siguiente: “En más de una ocasión se me ha acercado alguna persona, normalmente de trasfondo carismático, con la siguiente pregunta: “¿Existen los apóstoles hoy?”. Inmediatamente recuerdo que, en una ocasión, le hicieron esa misma pregunta al Dr. R. C. Sproul. Su respuesta fue tajante: “Si estás en una iglesia donde una persona dice tener autoridad apostólica, corre por tu vida””.
A. El oficio del apóstol
En las Escritura vemos la palabra apóstol principalmente como sustantivo (gr., apóstolos aparece 81 veces en el Nuevo Testamento, y normalmente se traduce como “apóstol”) y como verbo (gr., apostellō aparece 133 veces en el Nuevo Testamento, normalmente traducido como “enviar”).
La palabra apóstol, nn los Evangelios se refiere a los doce apóstoles escogidos específicamente por Cristo. En Hechos, la palabra se usa, algunas veces, para. Referirse a otras personas que no eran originalmente del grupo de los doce.
Por ejemplo, Matías reemplaza a Judas como uno de los doce (Hechos 1:15-26). Pablo es llamado a ser apóstol a los gentiles, y vale la pena mencionar que Pablo hace hincapié en que él fue “llamado” (gr., kletos) a ser apóstol (Romanos 1:1; 1 Co 1:1). Jacobo, el medio hermano de Jesús, también es llamado apóstol (Gálatas 1:19), lo mismo que Bernabé (Hechos 14:14). Hay algunos otros que pudieron haberlo sido también, aunque la evidencia exegética varía, al igual que la opinión de los eruditos.
Vale la pena mencionar que las Escrituras hacen una distinción entre el oficio del apóstol y la acción de uno que es enviado. Para ponerlo de manera simple: todos los apóstoles eran enviados, pero no todos los enviados eran apóstoles. Si fuera así, llamaríamos “apóstoles” a todos los cristianos, porque todos han sido enviados a predicar el evangelio y, sin embargo, el Nuevo Testamento no lo hace.
Algunos ejemplos ilustrarán esto. Juan 1:24 dice: “Y los que habían sido enviados [apostelleō] eran de los fariseos”. Ninguno de nosotros argumentaría que estos enviados eran “apóstoles”, en el sentido del oficio. Otro ejemplo lo podemos observar en la distinción que la Biblia hace entre el oficio de diákonos (que se traduce como “sirviente; servidor; ministro”), y diakoneō (que se traduce como “servir; ministrar; etc.”). Jesús sana a la suegra de Pedro y se nos dice: “y ella se levantó, y les servía [diakoneō]” (Mateo 8:15). Sin embargo, ninguno de nosotros pensaría que ella era una diaconisa de la iglesia en el sentido del oficio del diaconado descrito por Pablo en 1 Timoteo 3.
Entonces, en las Escrituras, la palabra apóstol se usa para un número específico de personas que tenían ese oficio, quienes habían sido llamados por Jesucristo para un propósito puntual en los primeros años de la iglesia cristiana.
Pero ¿quiénes calificaban para ser apóstol?
B. Los requisitos del apóstol
No cualquier persona podía llamarse apóstol. Había algunos requisitos para ello. Uno de ellos era que hubiera sido testigo del Cristo resucitado. Esa parece ser la implicación que da Pedro antes de elegir a Matías, quien reemplazaría a Judas Iscariote (ver Hechos 1:21-22).
Esta interpretación se hace más sólida cuando el mismo autor de Hechos se toma tiempo para mostrar detalladamente que Pablo había visto al Cristo resucitado en el camino a Damasco (Hechos 9:1-7; note que el episodio se detalla de nuevo en los capítulos 22 y 26). Pablo hace énfasis después en que había sido Jesucristo mismo quien lo había llamado como apóstol: “Pablo, apóstol, no de parte de hombres ni mediante hombre alguno, sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que lo resucitó de entre los muertos” (Gálatas 1:1). Sobre esto dice el teólogo Tom Schreiner: “para calificar como un apóstol, uno debía ser comisionado como apóstol y haber visto al Cristo resucitado”.
Hechos 1:15-26
Esta porción trata sobre el proceso llevado a cabo para sustituir a Judas. Pedro, toma el liderazgo y encabeza la asamblea. Dos nombres salen a relucir: José y Matías (v. 23), para ser contado junto a los Once. Matías es elegido.
Al estudiar este texto, nos damos cuenta de tres requisitos distintivos para poder ser apóstol.
1) Haber sido un discípulo de Jesús durante su ministerio terrenal (v. 21-22).
2) Haber sido un testigo ocular de la resurrección (v. 22).
3) Haber sido llamado y comisionado por Cristo directamente (v. 23-24).
1) Haber sido un discípulo de Jesús durante su ministerio terrenal (Hechos 21-22)
Recordemos que los doce no fueron los únicos discípulos que tuvo nuestro Señor. Había otros dentro de los cuales eligió a los doce.
Lucas 6:13 (NBLA) — “Cuando se hizo de día, llamó a Sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles”
Marcos 3:13–14 (NBLA) — “Después Jesús subió al monte, llamó a los que Él quiso, y ellos vinieron a Él. Designó a doce, para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar”
“El tiempo que Jesús pasó con los doce en la tierra puede considerarse un periodo de entrenamiento…”[iv]
2) Haber sido un testigo ocular de la resurrección (ver v. 22).
El sustituto de Judas, además de ser un discípulo que estuvo con Cristo desde el principio (v.21), requería haber experimentado ver a Jesús resucitado, indica Pedro, dentro de los requisitos para ser apóstol.
Lucas nos dice en Hechos de los Apóstoles 1:1–3 (NBLA) — 1 En el primer relato, estimado Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, 2 hasta el día en que fue recibido arriba en el cielo, después de que por el Espíritu Santo Él había dado instrucciones a los apóstoles que había escogido. 3 A estos también, después de Su padecimiento, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles de lo relacionado con el reino de Dios.
Por esto encontramos en Hechos de los Apóstoles 4:33 (NBLA) — Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y había abundante gracia sobre todos ellos.
3) Haber sido llamado y comisionado por Jesús directamente (Hechos 23-24).
En primer lugar, y al escoger al otro apóstol para que reemplace a Judas, los once apóstoles no tomaron la responsabilidad sobre sí mismos, sino que oraron y pidieron que Dios haga el nombramiento: “Y habiendo orado, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de estos dos has escogido para ocupar este ministerio y apostolado, del cual Judas se desvió para irse al lugar que le correspondía.”
En segundo lugar, se les llama apóstoles a los doce en el contexto en que Jesús los comisiona, “enviándolos” a predicar en su nombre:
Mateo 10:1–2 (NBLA) — 1 “Llamando a Sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 2 Los nombres de los doce apóstoles…”
En tercer lugar, Jesús comisiona a sus apóstoles en un sentido especial para ser sus testigos…
Hechos 1:8 (NBLA) — 8 pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra».
Un caso especial es el apóstol Pablo, él afirma reunir los requisitos, aunque de manera inusual.
En cuanto al primer requisito, ser un discípulo de Jesús durante su ministerio terrenal, Pablo no estuvo con el Maestro, pero sí afirma que fue enseñado directamente por Cristo.
Gálatas 1:11–12 (NBLA) — 11 Pues quiero que sepan, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por mí no es según el hombre. 12 Pues ni lo recibí de hombre, ni me fue enseñado, sino que lo recibí por medio de una revelación de Jesucristo.
Gálatas 1:15–17 (NBLA) — 15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por Su gracia, tuvo a bien 16 revelar a Su Hijo en mí para que yo lo anunciara entre los gentiles, no consulté enseguida con carne y sangre, 17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damasco.
El segundo requisito, ser testigo de la resurrección, el apóstol confirma que sí es testigo de la resurrección de nuestro Señor.
Al defender su apostolado dice en 1 Corintios 9:1 (NBLA) — 1 ¿No soy libre? ¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús nuestro Señor? ¿No son ustedes mi obra en el Señor?
Al mencionar a quienes Cristo se le apareció luego de la resurrección, dice en 1 Corintios 15:7–9 (NBLA) — Después se apareció a Jacobo, luego a todos los apóstoles. Y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí. Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios.
Grudem dice: “Estos versículos se combinan para indicar que a menos que alguien haya visto con sus propios ojos a Jesús después de la resurrección, no podía ser apóstol”.
En lo referente al tercer requisito, nombramiento específico por Cristo, Pablo insiste que Cristo mismo lo nombró apóstol.
C. El rol fundacional del apóstol
Pablo muestra de manera muy clara en la carta a los efesios que el oficio del apóstol era fundacional en los primeros años de la iglesia: “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular” (Efesios 2:20). Es decir, los apóstoles y profetas tenían un rol específico fundacional. Pero ese rol de fundamento no se repite siglo tras siglo por medio de sucesión apostólica. El ministerio Ligonier (Ministerios Ligonier es la confraternidad de enseñanza del Dr. R.C. Sproul. Su misión, pasión y propósito es ayudar a las personas a crecer en su conocimiento de Dios y su santidad):
“Cuando entendemos el rol fundacional de los apóstoles, entendemos que no hay apóstoles hoy. […] ellos, junto con los profetas, proporcionaron el fundamento de la iglesia, y un fundamento una vez establecido no necesita ser puesto nuevamente. Hoy, la iglesia está llamada nuevamente, no para sentar las bases, sino para continuar edificando la iglesia de Dios a través de la obediencia a los escritos apostólicos de las Escrituras”.
En otras palabras, hoy no miramos a apóstoles para que nos den enseñanza apostólica. Más bien, la iglesia es apostólica en el sentido de que tiene su fundamento en la autoridad apostólica de las Escrituras”.
DIFICULTADES PARA DEFENDER LOS APÓSTOLES DE HOY
Ya hemos hablados de los requisitos primordiales para ser Apóstol:
1) Haber sido un discípulo de Jesús durante su ministerio terrenal (Hechos 1:21-22).
2) Haber sido un testigo ocular de la resurrección (Hechos 1:22).
3) Haber sido llamado y comisionado por Cristo directamente (Hechos 1:23-24).
Ahora hablaremos de siete (7) dificultades para defender los apóstoles de hoy.
- Dificultad #1: Confusión en medio del pueblo.
- Dificultad #2: Cumplir con los requisitos.
- Dificultad #3: Comprobar el testimonio.
- Dificultad #4: Defender el apostolado moderno desde versículos bíblicos.
- Dificultad #5: El no reemplazo de los apóstoles.
- Dificultad #6: Las referencias de un discípulo post-apostólicos.
- Dificultad #7: La ausencia de apostolado durante la historia de la iglesia.
A. Dificultad # 1: Confusión en medio del pueblo
A pesar de que existen muchas iglesias dirigidas por apóstoles, los mismos miembros de esas congregaciones, muchas veces no saben explicar [ni entender] la definición, requisitos y vigencia del oficio apostólico.
Muchas preguntas surgen que son respondidas sin precisión, y los argumentos que usan para justificar el apostolado moderno no parecen salir del texto bíblico. Nos estoy referimos a preguntas como: ¿Quién es un apóstol? ¿Quién escoge a los apóstoles? ¿Quién determina la elección de un apóstol? ¿Cuál es el proceso o criterio para pasar de pastor a apóstol? Estas preguntas deben responderse a la luz de la Biblia, pero lo verdad es que se responden muchas veces de manera pragmática.
B. Dificultad #2: Cumplir con los requisitos.
Cuando los apóstoles buscaban un reemplazo para Judas, había ciertos requisitos que los candidatos debían cumplir. En esa ocasión Pedro fue claro al decir: “Por tanto, es necesario que de los hombres que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea constituido testigo con nosotros de su resurrección”, (Hechos 1:21-22 ).
Es evidente que, en la mente del apóstol Pedro, un candidato debía haber estado junto a los demás apóstoles desde el bautismo de Juan, y además debía ser testigo de Jesús resucitado. Estos dos requisitos excluyen a toda persona que vivió después del primer siglo, ¿cierto?. Por una razón cronológica, hoy nadie cumple ese requisito.
Todos los testigos del Jesucristo resucitado ya fallecieron. Además, Pablo hablaba de lo que parecía ser otro requisito para el oficio apostólico: «las señales de un apóstol» (2 Corintios 12:12). Es decir, la señales que Dios concedió a estos hombres para hacer milagros extraordinarios con el fin de respaldar el mensaje que ellos comunicaban. Estas señales incluían resurrección de muertos, sanidad de ciegos, paralíticos y otras semejantes. Vale aclarar que el apostolado de Pablo fue único en su especie, puesto que él no fue parte de los doce apóstoles originales. Pero el apóstol a los gentiles fue llamado por el mismo Señor Jesús (Gálatas 1:1) quién se le apareció camino a Damasco (Hechos 9:3-5) y el Señor le concedió hacer milagros extraordinarios para respaldar su mensaje y llamado (Hechos 19:11).
C. Dificultad #3: Comprobar el testimonio
Hoy en día muchos considerados apóstoles contestan que sí, que han visto a Jesucristo y tienen las señales de un apóstol. Con mucho amor y cuidado, si la respuesta a ambas preguntas es afirmativa, déjenme hacerles otras preguntas. Si Cristo se les apareció, ¿cómo podemos comprobar que fue verdad?
Hacer semejante afirmación es una práctica muy peligrosa puesto que abre la puerta para que muchos en la iglesia reclamen esa misma experiencia. ¿Pueden ver el daño que eso puede hacer? Además, si tienen señales de un apóstol, las mismas que Dios les concedió a Pablo, Pedro y Juan, ¿por qué tantas personas no son sanadas alrededor suyo? ¿Alguna vez han experimentado la resurrección de los muertos? ¿Por qué son tan diferentes las señales de hoy a los milagros extraordinarios que Dios hacía por mano de Pablo? ¿Tiene algún apóstol moderno las señales y milagros como lo tuvieron Pedro y Pablo? Las señales comunes hoy en día no son similares a las que vemos en la Palabra, ¿cierto?
D. Dificultad #4: Defender el apostolado moderno desde versículos bíblicos.
Seguramente harán referencia a Efesios 4:11. Allí Pablo dijo: «Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo» (Efesios 4:11-12 LBLA). Pero si hacemos un examen cuidadoso notarán que este texto no aborda el tema de la vigencia ni de la necesidad del oficio apostólico para hoy. El enfoque es más bien que Dios ha provisto dones y que esos dones sirven para capacitar a los santos para la obra del ministerio. Concedemos que los santos de hoy todavía deben ser capacitados para la obra del ministerio y por eso Dios dejó pastores y maestros para que alimenten y apacienten el rebaño.
Pensar que los apóstoles deben estar hoy presentes, sería ignorar los requisitos anteriormente establecidos. Además, los apóstoles fueron líderes escogidos, pero su labor fue temporal y más bien sirvió de fundamento inicial para la iglesia como dijo Pablo en el mismo libro de Efesios: «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular» (Efesios 2:20 LBLA).
La labor apostólica fue fundacional, porque fueron los apóstoles quienes nos dejaron en el Nuevo Testamento las enseñanzas y escritos acerca de la persona y la obra de nuestro Señor. Es Cristo, el Hijo del Dios viviente el fundamento sobre la cual se edifica la iglesia (Mateo 16:16-18 & 1 Corintios 3:11). Es decir, el fundamento de la iglesia lo constituyen la verdad de la obra consumada de Jesús que encontramos en las páginas del Nuevo Testamento. Por lo tanto, el texto de Efesios 4:11 no puede usarse para justificar la vigencia de los apóstoles.
E. Dificultad #5: El no reemplazo de los apóstoles.
¿Por qué no reemplazaron al apóstol Jacobo cuando murió? En Hechos 12:1-2 dice que el rey Herodes mandó matar a espada a Jacobo, el hermano de Juan. Sí el oficio de un apóstol debía continuar, los demás apóstoles tenían que haber reemplazado a Jacobo. Si los apóstoles debían continuar, entonces los otros discípulos debieron reunirse y buscar un candidato para el puesto dejado por Jacobo. Pero como lo muestra el libro de los Hechos, no lo hicieron.
F. Dificultad #6: Las referencias de un discípulo post-apostólicos.
Ignacio fue uno de los más prominentes líderes que destacó en la era post-apostólica de la iglesia. Ignacio de Antioquía fue uno de los primeros padres de la Iglesia, y no se sabe mucho sobre él. Lo que sabe se basa principalmente en sus propios escritos.
Ignacio era el obispo de la iglesia en Antioquía, Siria, y fue martirizado bajo el emperador Trajano alrededor del año 110 d.C. Al parecer, fue discípulo de Juan, el apóstol amado, junto con Policarpo, el obispo de Esmirna. Policarpo, Ireneo y Orígenes se refieren a él o a sus epístolas en sus escritos, confirmando lo que sabemos de su vida. Es decir, la época después que el último de los apóstoles había muerto. A los encargados de la iglesia se les llamaba obispos. Ignacio era Obispo de Antioquía y escribió 7 cartas a los creyentes de diferentes ciudades mientras era llevado en cadenas al martirio en Roma. En dos de ellas, Ignacio hace referencia a los apóstoles, y nombra a Pedro y Pablo, pero lo interesante es la estima y reverencia con la que Ignacio se refiere a los apóstoles. Ignacio parece sentirse por debajo de tan solemne y elevado llamado, al reconocer la superioridad y la dignidad del oficio apostólico:
1. Carta a los Tralianos: …Siendo así que os amo, os trato con blandura, aunque es posible que escriba de modo más estricto en su favor; pero no creí que tuviera competencia para hacerlo, y que, siendo un reo, os dé órdenes como si fuera un apóstol.
2. Carta a los Romanos: …No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo. Ellos eran apóstoles, yo soy un reo; ellos eran libres, pero yo soy un esclavo en este mismo momento.
Las palabras de Ignacio revelan el profundo respeto que este hombre de Dios sentía hacia los apóstoles. Aunque fue un reconocido líder entre la iglesia, no se atrevía ni a identificarse como un apóstol ni a igualarse a ellos.
G. Dificultad #7: La ausencia de apostolado durante la historia de la iglesia.
¿Por qué ningún líder en toda la historia de la iglesia se llamó apóstol? Si el oficio de un apóstol debía tener vigencia, ¿por qué a lo largo de la historia eclesiástica ningún líder cristiano se llamó apóstol? ¿Se habrían atrevido Ireneo, Atanasio, Agustín, Tomas de Aquino, Lutero, Wesley y Jonathan Edwards llamarse a sí mismos apóstoles? ¿Por qué no lo hicieron?
Si el oficio apostólico ha resurgido en este siglo, entonces ¿Fueron estos 2000 años sin apóstoles un desperdicio para la iglesia? ¿Será que la historia eclesiástica está marcada por el gran error de ignorar el oficio de un apóstol? ¿Tan equivocados estuvieron los líderes de la iglesia que nos precedieron?
A la luz de estas interrogantes, deberíamos preguntarnos si es legítimo llamar «apóstol» a los líderes de las iglesias. Debemos reconocer el arduo trabajo, el esfuerzo y la dedicación que muchos pastores hacen en especial en su tarea misionera. Pero el hecho de que el pastor de una congregación envíe misioneros y pastores a plantar otras iglesias, no justifica el uso del término apóstol.
CONCLUSION:
Permítanme concluir con algunas aplicaciones prácticas para todos nosotros.
La primera tiene que ver con Jesús. Él es el gran apóstol; el enviado del cielo para traer salvación y vida eterna a un mundo que vive en tinieblas, las tinieblas del pecado. Se nos invita a poner nuestra fe en Él, porque es el gran sustituto que hace posible la restauración de la relación perdida con Dios. ¡Miremos al Gran Apóstol!
La segunda aplicación es un desafío a la obediencia. Jesús, nos ha enviado como mensajeros [apostolos] a llevar las buenas nuevas a aquellos que no la conocen. Es nuestra responsabilidad asumir y cumplir con el compromiso de la Gran Comisión. Es hora de levantarse y salir a hacer nuevos discípulos porque somos enviados por Cristo mismo.
La tercera aplicación es una advertencia para estar alerta. No nos dejemos engañar por los falsos apóstoles. Ya hemos visto que ningún hombre puede cumplir con el requisito para poder ser llamado apóstol. Abramos los ojos y analicemos bíblicamente toda enseñanza; si esta no se conforma con el fundamento apostólico que tenemos en las Sagradas Escrituras, desechémosla.
Amén



